Como superar el divorcio y salir más fuerte de este proceso.

Si estás aquí, es porque estás viviendo un torbellino de emociones, muchas desagradables. En ocasiones sientes, rabia, tristeza, culpa, frustración, o desengaño. La separación de una pareja nos lleva a la incertidumbre, al temor de lo que nos espera, lo que parecía un camino seguro en la vida ha desaparecido y ahora toca afrontar la nueva etapa y nos cuesta aceptarlo.

Cuando sufrimos una ruptura de pareja, bien por elección, somos la que deja al otro o porque nos dejan, nos encontramos ante una situación en la vida personal que afecta a todo nuestro ser y entorno, a todo lo que teníamos construido hasta el momento y sentimos como se tambalea nuestra seguridad, sentimos que perdemos nuestro espacio.

El dolor es inevitable aunque si puedes hacer algo por ti y superar con éxito esto que estamos viviendo. Depende mucho como entiendas la ruptura y como le saques partido para fortalecerte, sanarte y vivir la vida que de verdad deseas.

Como todo cambio, partes de cero y puede ser fantástico si lo enfocas de la forma apropiada y no es tan difícil como puedas creer ahora mismo.

La garantía es que son muchas los que salen fortalecidos de esto, y tu propósito puede ser que lo hagas para vivir mejor de ahora en adelante. 

¿Conoces las fases del duelo en una separación de pareja?

Conocemos el duelo por la muerte de un ser querido y está bien aceptado por la sociedad que tiene unas fases y que hay que vivirlas con calma y trabajo por nuestra parte para seguir adelante. El otro ha fallecido y no volverá. La pena, el dolor, la ausencia, es entendida por todos y encontramos apoyos de la familia, amigos y conocidos.

La separación, no se ve de la misma forma por falta de conocimiento. Muchos son los que te darán consejos diversos para no verte sufrir, les molesta tu sufrimiento y quieren que salgas rápido sin pensar demasiado lo que realmente estás viviendo y pretenden ayudarte diciendo simplemente “el tiempo lo cura todo” o “un clavo saca otro clavo”, no es cierto. El tiempo, si no pones de tu parte, puede jugarte una mala pasada en las creencias que limiten tu vida en el futuro y un clavo no saca otro clavo, puede ser un suplente no elegido por sus virtudes, sino solo para rellenar una ausencia y producir más dolor en un futuro cercano.

El vacío que sientes puede ser la gran oportunidad para llenarlo de las cosas que realmente deseas para ti y no unos parches para rellenar el hueco.

Empieza a pensar en el duelo por divorcio como un viaje. Empieza por vivir para ti y con lo que estas sintiendo permitiéndote los momentos difíciles que toca afrontar, reflexionar sobre ellos y sanar la herida, para decidir tu destino desde ti como personaje principal de tu propia historia.

Entender las fases del duelo e identificar en cual o cuales te encuentras, te reconfortará, porque no te sentirás como una extraña en tu vida, verás que es algo que muchas pasan y tu eres tan normal como todas y podrás dejar de sentirte culpable o infeliz, sabiendo que estás en el camino que toca.

FASES DEL DUELO POR DIVORCIO

1.SHOCK o IMPACTO

“no me lo creo”, “qué ha pasado”…

No puedes creer aún lo que ha ocurrido. Te dices “no me lo creo”, “qué ha pasado”, y te sientes como ausente en tu propia vida, tu cotidianidad está diferente, pero aún no puedes hacerte a la idea de que el fin ha llegado.

Este estado de shock te beneficia porque amortigua el impacto emocional que supone la ruptura pero si se prolonga mucho en el tiempo, la caída posterior será más grande y más difícil de remontar.

2.NEGACIÓN

“esto no puede ser verdad”, “es una pelea más pero se va a arreglar”…

Te niegas a aceptar que la relación ha terminado, piensas “esto no puede ser verdad”, piensas que todo ha sido un malentendido, un error y que algo mágicamente hará que todo se arregle y la pareja volverá. En esta fase, vives en automático, sigues trabajando, comiendo y viviendo como en una espera temporal, y quieres evadirte de la realidad, a veces de forma insana con conductas de exceso, compras, fiestas, alcohol. No controlas tus impulsos y pasas de la euforia al desconcierto, no quieres aceptar la ruptura y estás como suspendida en el tiempo, a la espera de ese algo que hará que todo vuelva a ser como antes.

3.TRISTEZA

“lo he perdido todo”, “qué va a ser de mi ahora”…

Ya han pasado días o semanas desde la ruptura, empiezas a aceptar que la relación a terminado y al tomar conciencia de la ausencia de la otra persona, de la pérdida y retomas tu día a día con más sosiego, te das cuenta de tu soledad y no sabes que hacer con ella. Aparece la tristeza y sientes “lo he perdido todo”, “qué va a ser de mi ahora”, la incertidumbre y el miedo al futuro desconocido te lleva a una tristeza profunda. No quieres sentirte así, aunque es sano vivir esta tristeza por sentir esta pérdida, te da la oportunidad de analizar un poco lo sucedido y a orientarte en la búsqueda de soluciones y en buscar apoyo en los amigos o familia.

4.CULPA

“si hubiera hecho esto”, “si hubiera dicho lo otro”, “lo he estropeado todo”…

La culpa es un estado destructivo e insoportable, te pasas el día dando vueltas a que hiciste, que pudiste haber evitado, das vueltas a los últimos meses o semanas, intentas encontrar una razón única para entender que hiciste mal y te vas machacando más y más. Te castigas por tus defectos o cualquier comportamiento que haya desencadenado ese final, que por otra parte, el final no suele ser consecuencia de un hecho aislado, es un proceso y hay más variables que no dependen en exclusiva de ti, sino de ambos miembros de la pareja y culparte de todo lo sucedido es una visión muy simple que solamente te atormenta. 

5.RABIA

“cómo ha podido dejarme con todo lo que yo le he aguantado”, “no quiero ni verle”.

Estas enfadada, tu impulso principal es decirle a tu ex lo injusta que te parece su decisión, te cuesta mucho contenerte, la rabia se apodera de ti y te encuentras explicando a diestro y siniestro todas las ofensas que has tenido que soportar para que ahora te encuentres con esto. Te sientes traicionada, “cómo ha podido dejarme con todo lo que yo le he tenido que aguantar siempre”, desatas una cadena de agravios sufridos y haces un recuento constante de otras situaciones que aguantaste para nada, puedes empezar a decir, “no quiero ni verle”, con el sabor amargo de la rabia en la boca.

6.ACEPTACIÓN y RECONSTRUCCIÓN

Poco a poco la nueva vida va ocupando su lugar, la relación anterior va perteneciendo a un pasado cercano que no es el presente. Aceptas la ruptura y empiezas a tomar las riendas de tu vida. Empiezas a tomar interés por ti misma y tus propios anhelos, a construir una vida sin vínculos con tu ex, a elegir lo que quieres para ti y a cultivar nuevas aficiones y amistades, aún duele la ruptura pero menos.

No puedes evitar el dolor por una pérdida pero si puedes afrontarla de forma positiva conquistando la confianza en ti. Si la relación se ha roto es porque no funcionaba y no funcionaba por muchos factores, has visto que juntos no eráis felices por muchas razones y que mejor así, que cada uno haga su vida lo mejor posible disfrutando de las nuevas oportunidades.

El proceso del duelo no tiene un tiempo establecido, ojala pudiera decirte una fecha de caducidad ¿verdad? Pero no,  depende mucho de ti.

No todas las personas se atreven a vivirlo, el no hacerlo puede llevarte a atascarte en un etapa y construir tu vida en contraposición a la experiencia vivida para evitar sufrimientos en el futuro. No nos gusta el dolor y no cerrar bien la herida de la ruptura puede llevarnos a la bebida, a la elección de otra pareja del mismo patrón a la anterior y repetir la relación y su final, o quedarnos en la culpa lastimando nuestra propia autoestima con reproches constantes que impiden un crecimiento y abrirnos a las muchísimas oportunidades que nos esperan.

Conocer la fase o fases en la que te encuentras va a ayudarte a continuar bien el viaje.

¿Qué fase crees que estás viviendo ahora? ¿Qué fases crees que ya has superado?

Patricia Nupi / Coach Estratégica para superar la ruptura de pareja y vivir mejor para siempre